6/12/2017

Marco Fidel Suárez Suarique


Poema a manera de homenaje para uno de los más grandes hombres que jamás he conocido, mi amigo Marco Fidel Suárez Suarique.






La casa bocarriba


La casa se cae y todo se lo lleva, todo lo deshace, todo lo consume.
No hay nada en pie, ni piedra sobre piedra que sostenga el desamor
ni lánguidas columnas que resistan el tedio y la rutina de los días.
No hay espejos en la infancia, ni cascabeles, ni campanas.
Las perillas se deshacen en mis manos y todo se reviste con el manto /de la noche. 
Todo se derrite.
Se deshacen las ventanas con sus tardes presurosas; se derrumban 
los paisajes con sus días de blancura y sus tardes en el suelo
sus tardes calurosas. La casa queda sola. 
Sola con su sala sin descanso y su cuerpo sin aliento. 
Sola sin nadie que la barra que la corra o la descubra.
No hay huellas, 
no hay rincones, 
no hay alfombras rescatadas por las velas en las altas horas 
de la madrugada sin brillo, ni dulzura, ni baldosas que sostengan los /pasos inaudibles. 
El mundo se quedó sin música cuando se quebraron todas las ramas /de los árboles.
No hay aves ni cerezos sobre los tejados. No hay auroras.

Alguien roza nuestras piernas cuando caminamos hacia el baño. 
Alguien llama a la ventana esperando que le abran. 
Alguien cae sobre el regazo de la noche presionando nuestro pecho. 
Alguien toca nuestros hombros pretendiendo que le miren.
Los sentidos tratan de engañarnos 
pero bien sabemos que los que sobrevivimos al sepulcro ya fuimos /derrotados:
los recuerdos y las fotografías son otra manera del exilio, quizás la más /hiriente.
El otoño es una parte de la música; la tormenta es la otra cara de los /llantos.
El tronco sin frescura es un epitafio que le nace a nuestra casa en /la mitad del patio.
Los pasillos son interminables cuando no se tiene a nadie que nos /llame.
La casa cae si no hay felinos que la habiten. Cae si no hay nadie que /nos diga.
Los maullidos, cuando son recuerdos, no sostienen las paredes de la /bruma.

Antes de que el frío de la tierra perforara nuestros ojos
antes de que la neblina agrietara nuestro cuerpo solitario
vino a nosotros un silencio y nos abrazó con fuerza.
Entonces lo sabemos: un mundo nuevo ha comenzado 
uno muy incierto, un más difícil, uno sin tu aliento.







5/19/2017

Flores para un ocaso en inglés


Poemas del libro Flores para un ocaso traducidos al inglés. Versiones de Andrés Camargo y Mauro Lepore.



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Flores para un ocaso



Nada será como antes
nada
y nuestros pasos de niño
habrán de llorar nuestra partida.

                            Fredy Chicangana




NO VALEN el cielo,
el alba, las estrellas.
Ya desperté.



IT’S NOT WORTH the sky
The dawn, the stars
I already woke up.


***


LA HOJA que cae,
el río corriendo,
algún secreto esconden.



THE FALLING leaf
The river running
Some secret they hide.



***


EN LA CARACOLA
se oculta
el secreto de las olas.



IN THE SHELL
Is hidden 
the wave´s secret.




***


UN PÁJARO en lo alto
surcando el cielo.
El poema perfecto.




A BIRD in the highest 
through the sky
the perfect poem.


***


TE BUSCO, te busco
pero no estás.
Ningún poema te nombra.




I LOOK FOR YOU,  i look for you 
But you are not there
Any poem names you.



***


PISA el hombre.
Asalta su sombra.
¡Zaz! Viento que perfora




TREADS the man
Assaults the shadow
Zaz! A punching wind.


***


MUEREN diez hombres,
mueren cien ¡caen mil!
El arte de la guerra.



TEN PEOPLE die,
Hundreds die, thousands fall! 
The art of war.



***


ESE que cae,
¿Es otro muerto
o la sombra del anterior?



THE ONE WHO FALLS 
Is there  another dead body
Or the shadow of the last one?


***


UN MUERTO acá,
otro allí:
El rompecabezas de la guerra.




ONE DEAD body here
Another there
The puzzle of war.


***


AL CAER una persona
cae una hoja.
Que no caiga el árbol.


Versiones de Andrés Camargo y Mauro Lepore.

4/30/2017

Flores para un ocaso en Francés

Poemas del libro Flores para un ocaso traducidos al francés. Versiones de Mauro Lepore.


Flores para un ocaso. Edición de Piedra de Toque. Bogotá, 2016.



Flores para un ocaso



Nada será como antes
nada
y nuestros pasos de niño
habrán de llorar nuestra partida.

                            Fredy Chicangana




NO VALEN el cielo,
el alba, las estrellas.
Ya desperté.


Ne valent plus le ciel,
l’aube, les étoiles.
Je me suis dejá reveillé.


***


LA HOJA que cae,
el río corriendo,
algún secreto esconden.


La feuille qui tombe,
le fleuve qui coule,
ils cachent des choses.


***


EN LA CARACOLA
se oculta
el secreto de las olas.


Dans la conque
se cache
le secret des vagues.



***


UN PÁJARO en lo alto
surcando el cielo.
El poema perfecto.


Un oiseau dans là haut
dans les airs.
Le poème parfait.


***


TE BUSCO, te busco
pero no estás.
Ningún poema te nombra.


Je te cherche, je te cherche
vous n'êtes pas ici.
Aucun poème pour vous


***


PISA el hombre.
Asalta su sombra.
¡Zaz! Viento que perfora


L´ homme marche.
Atteint son ombre.
¡Zaz! Le vent qui perce.


***


MUEREN diez hombres,
mueren cien ¡caen mil!
El arte de la guerra.


Des milliers meurent,
des centaines meurent.
¡des milliers tombent!
L´art de le guerre.



***


ESE que cae,
¿Es otro muerto
o la sombra del anterior?


Ce qui tombe
est un autre cadavre
ou l´ombre de ce qui précède?


***


UN MUERTO acá,
otro allí:
El rompecabezas de la guerra.


Un mort ici
une autre à cet endroit.
L'énigme de la guerre.


***


AL CAER una persona
cae una hoja.
Que no caiga el árbol.


Quand quelqu'un tombe 
une feuille tombe. 
Ne laissez pas tomber l´arbre.


***


SE VA el otoño.
Llega el verano.
Otra guerra se olvida.


L'automne disparait .
L'été arrive. 
Une autre guerre est oublié.


***

DONDE HUBO hombres,
cenizas quedan.
Cenizas, nada más.


Où il y avait des hommes
il ne resy que des cendres.
Cendres, rien de plus.


***


YA SE ACABÓ. Arden
las manos, el alma.
Cerré muchos ojos.


C´est fini.
Les main brule.
J´ai fermé beaucoup d´yeux.



***


MILES partieron
–no sé cuántos–,
miles que ya no volverán.


Des milliers sont parti
je ne sais pas combien.
Des milliers qui ne reviendront plus.


***


DESPUÉS de la guerra
sólo silencio
y cuerpos y nada.

Aprés la guerre
seulement silence
e corps e rien.

***


¿Y si al despertar
nota que debió seguir
allí, soñando?


Et si qu´au réveiller
Il est qu'il doit continuer
avec votre sommeil?


Versiones de Mauro Lepore.


Flores para un ocaso. Edición

de Piedra de Toque.


4/06/2017

Creación literaria en el Colegio Van Leeuwenhoek

Durante el mes de abril se realizaron diversos talleres de creación literaria en las instalaciones del Colegio Van Leeuwenhoek, ubicado en el barrio San Pedro de Tibabuyes, localidad de Suba (noroccidente de Bogotá). En dichos talleres, dirigidos a la comunidad educativa del mismo plantel, se trabajó la obra de autores como Jairo Aníbal Niño, Sergio Gama, Julio Daniel Chaparro, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y Leandro Sabogal.

Fragmento de la canción
El bus,del dúo Dela Vitt.
 

En este taller de creación literaria los estudiantes tuvieron la oportunidad de idear sus propios textos poéticos. A continuación, presentaremos algunos de ellos.

Poema para el viento

Eres lo más lindo.
Eso eres.
Lo que he esperado 
desde siempre
y siempre he esperado a que regreses.

Porque solo pensaste
en marcharte
y dejarme aquí
extrañándote.

Leidy Paola Penagos Ariza, 9°



El sonido de tu silencio

Aquel sonido que no puedo evitar
es el sonido de tu silencio.
Es el que me hace llorar,
ver mis tristezas.
Para qué quiero los mares
si mi barco se hundirá.
Aunque pasen mil silencios
pronto se que me hablarás.

Samuel David Granados Piñerez, 6°


Cadáver exquisito realizado por los estudiantes Nicolás Rodríguez, Miguel Ángel
Cruz, Carlos Carbonó, Alan Tequia (todos ellos de 7°) y Michael
Echeverry Ortiz y Jhonatan Basilio Betín (de 8°).

El fútbol

El fútbol es cuando yo juego.
Es como se siente hacerle un gol al Sol.
Es como si volara. Como si le ganara a un jaguar.

Emmanuel Fuentes Sánchez, 2°

Poema El fútbol de Emmanuel Fuentes Sánchez de 2°.

El tejado

Mi tejado está cantando.
El gato está maullando en la noche.



El cantautor y poeta, Leandro Sabogal, también hizo parte de estos talleres ofreciendo un concierto en el Colegio Van Leeuwenhoek. Aquí, una pequeña parte del mismo: https://www.facebook.com/omar.garzonpinto/posts/10155302773211664?pnref=story


3/13/2017

Monólogo del San Juan de Dios



 Hoy ha dado a luz mi sombra.
Como ayer, como antier, como mañana
hoy también ha dado a luz.
No fueron condenadas mis paredes a la hoguera,
ni mis puertas destinadas a ser la balsa de los náufragos.
No se han hecho cruces con las podridas vigas de mis cuartos
ni se han pasado a la guillotina los ausentes.
No son estas las camas de tortura a la espera de las víctimas del Cóndor
ni son los marcos de las ventanas la horca de los médicos.
Tal vez si yo fuera las ruinas de Pompeya o las vitrinas del azar.
Quizás si contuvieran estos vidrios los gemidos de una puta
no se sentaría en mis sillas la miseria. Pero nada de eso pasa.
A ninguna de esas penas fuimos sometidos. Sin embargo
ser comidos, poco a poco, por el signo negro de los años
ser enterrados lentamente por el delgado polvo de los tiempos
a eso fuimos condenados. Somos una huella negra en medio de la plaza.
Por la calle pasan los habitantes que ya no nos observan
porque mis paredes son la voz agonizante que se olvida
y mis ladrillos, la higuera muerta que se seca

en un mes lluvioso que nadie nombra.



Hospital San Juan de Dios. Bogotá, Colombia.




Hospital San Juan de Dios. Bogotá, Colombia.
Fotografías tomadas de la circulación libre en Internet.

Al otro lado de Quiba están el negro, el gris y la ceniza


Quiba, que en Chibcha significa “Bosque Hermoso”
y también “Mirador”, permite ver algunos de los árboles
nativos que han dado sombra a través de los siglos…
Jorge Rojas

Las sombras que suben y bajan por las laderas forman la cicatriz que el sol /no alcanza.
De madrugada, muchos de nosotros bajamos entre luces débiles y con algo /de temor:
En algún momento nuestras piernas se volverán el llanto de los ríos en el /alba;
Y sí, a veces siento el quiebre de mis rodillas como el tronco que cae de /repente.
Quisiera pensar que los niños que caminan por las derrotas empinadas
serán el testimonio de la hierba que escapa de las grietas rojas del asfalto.
Aquí arriba, en la tierra del olvido, cada triste pan nos sale muy costoso.
Tal vez por eso no recordamos cómo es el ocaso y cómo el aire en las /mañanas.
Cada mísero bocado en verdad es muy costoso:
El rostro alto de los hombres que tapan el cielo cuando nos miran desde /arriba
la mañana oscura de los seres que amamos con el deseo y la mirada brumosa
la rara sensación de no reconocer el abrazo de los niños apenas en la puerta
los ojos entreabiertos que no ven la realidad porque la jornada siempre es /larga…
En fin, la incertidumbre, el olvido, la soledad, el esperado canto de los /gallos:

De eso están hechas las cumbres nubladas y el atajo oscuro de 
/Ciudad Bolívar.

Panorámica de Bogotá desde las cumbres de Ciudad Bolívar en el marco
de una salida de campo a Quiba con los bellos estudiantes de un colegio
ubicado en el barrio El Tesoro y en el cual di clases hace algunos años.

2/16/2017

Versión de Cien años de soledad de Salomé Matamoros Pinto, de dos años.



Que una vez una niña en el parque y llegó otra niña y voló.









El gato saltador


Un día el gato se encontró una montaña, se fue saltando hasta que cayó en un hueco y entonces se dobló el brazo y le dieron dos días de incapacidad.






Cuento de Samu Lozano. Grado 1º. Liceo Hypatia.

11/05/2016

Fabio Andrés Degado Micán



Fabio Andrés Delgado Micán nació el 6 de abril de 1985 en Soacha, municipio de Cundinamarca en Colombia.  Estudió Ciencias Sociales en la universidad La Gran Colombia. 
Ha publicado en una serie de revistas de poesía (Chile, Colombia, España, Argentina, México, Bolivia) varios de sus trabajos. Ha sido gestor de colectivos literarios como Voces de Quimera en Bogotá y de grupos culturales como SEMINARÉ.   Participó en el IXI Encuentro Internacional de Poetas de Zamora(Michoacán, México) en el año 2015, invitado a la Juntada de Poetas del Sur en Argentinay el VIII Encuentro de Escritores en Goya, Argentina, la II Juntada de Poetas del Sur en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Presentando así su poemario ASMA de la editorial Piedra de Toque (Colombia) y su participación en una antología de poesía latinoamericana con la editorial El perro celestial (Bolivia). 




Desde la conducta

La bolsa de valores
el precio del dólar
el despertador en la mañana
el canal de noticias
sus mentiras excedidas.
El olor del tostador en la cocina.

El pan mojado en el café
los servicios públicos
el sector financiero
verte el sábado en el almuerzo
el domingo en el cine
llegar a tiempo al trabajo.

El shampoo de fresa
el jabón de avena
mi perfil de facebook,
ese que no soy que dicen que soy
toma decisiones y es libre.

Instagram y los gestos
de felicidad que debo de hacer en selfies.
Whatsapp:
Los besos,
Las conversaciones,
Las incógnitas,
La voz en la distancia,
Los grupos de gente que no son reales.
El teléfono móvil
que nos hace todo.
Termina viviendo por nosotros.

El baile MTV donde todos son sexis
pero nadie baila con nadie
la ropa de moda
la música de la emisora
Youtube y sus millones de visitas
Los Youtuber y su montón de cosas dichas.

Entonces soñar se hace más difícil
Imaginar,
un trajín que vamos olvidando
pensar es un crimen
y la poesía una invitación al delito.






Victoria en el espejo

Ese sonido de Victoria con los labios
cada vez que los pinta
es una pequeña obertura del beso,
un instante en que van a crujir los sueños
que se caen de un árbol
al que le van pasando los años.

Entonces se busca la mirada en el reflejo
Y este

                 -su reflejo-
va evadiendo la responsabilidad de verse.
Sabe que se miente
que anda enamorada de nuevo.
No le bastaron las ajadas cicatrices
que aún no sabe si han cerrado,
ni las palabras de esos poemas que anda escribiendo en su cuaderno.

Sonríe al fin y al cabo,
Victoria intenta saber que la vida
es ese arsenal de malas decisiones,
pretende entender que el amor
es eso tan humano como ella.

El espejo queda solo
ella lo ojea
entiende que quizás la otra Victoria
tenga la razón
y no le importa,
les queda una vida para seguir
pintándose los labios,
enamorándose del mundo.






Pactos para intentar un sueño

"La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa"
Erasmo de Rotterdam


Hemos caminado hastiados media historia
entre huellas de mentiras y miedo,
nuestras familias en pantanos de sangre
alabar la muerte como un santo patrón de todos los días
en el infinito cielo inalcanzable.

Entonces dejemos los campos cumplir su función
de sonreírnos las mañanas,
veamos nacer los amaneceres en los ojos de nuestros hijos
y correr los ríos entre las montañas sin que viajen los gemidos.

Nuestras abuelas y su olor a tierra mojada
soñar las plazas llenas de manos que labran la fruta
en la boca de las mujeres saciadas 
de amor y esperanza.

Cantar, cantar a viva voz desde el vientre fértil
No vamos a parir desdichas,
mirar a los amantes dormir la siesta de la tarde
sin que llores despedidas,
tomar el café en silencio dibujando el horizonte.

No hay duda que la huella queda,
y que la memoria es un reloj que nos suena en la cabeza
punzando el corazón cansado de tristezas.
Pero aún prefiero besar mil veces esta ilusión romántica que queda
antes que ver empuñar otra generación valientemente sus fusiles.






Lugar de origen

El eucalipto se cuelga de los amaneceres
a dónde van los pájaros.

El campesino desanda los caminos
silba entre la cebada una canción para sus hijos,
su mujer se acomoda los cabellos
con esas manos de pan
que llevan consigo la esperanza.

La vaca lame el ternero
él mama la leche con los ojos cerrados.
Una tropa de gallinas escarban la tierra,
mueven sus alas como intentando un vuelo.

La plaza tiene el olor del jengibre,
las abuelas desgranan arvejas, mazorcas y habas
sonríen en el rostro la evidencia de los años
algo ya cansadas.

Un río de mariposas oscuras
como un río de cenizas
esperan ese perfume de las flores mojadas,
estallar en los párpados de la brisa,
esa que es mensajera de las albas.

Es aquí mi lugar de origen 
en estos arbustos parieron mis raíces,
las piernas de mi madre se abrieron
al compás de la luz de mis ojos.
Nacieron mis sueños en los labios de mi abuela
recitando universos de palabras.

Luego la arena cubrió los pinos
el barro penetró las aguas.
La herida es una llaga
sangra en el rostro de las máscaras.

Mi lugar de origen se ha marchado
sus huellas las atrapó el asfalto,
yo recojo las semillas de los años
con las manos moribundas

ásperas y rasgadas.





Recital de poesía ofrecido por Fabio Andrés Delgado Micán en Bogotá:


Respirar a dos voces. Reseña del libro ¨Asma¨


Reseña de Jorge Valbuena


Libro de poesía: Asma
Autores: Edwin Gamboa – Fabio Delgado
Editorial: Piedra de toque, Poesía ambulante. Colección Estampillas Poéticas.
Bogotá 2015

Los poetas han dejado de ser hijos de la divinidad pero no por ello menos dioses. Acaso nuevos dioses, dioses otros que se precipitan a edificar  con las hebras de sus angustias altares remotos, escenarios donde pueden trocar máscaras por destierros, balanzas por aire, sobras de eternidad por retazos de asombro. Todo ello como una constelación de incertidumbres.
Así el panorama de Asma; libro que teje una alabanza para el incendio, libro que alza la voz para el despojo, eco enfermo de gritos. Ninguna temporalidad, señal, hilo que nos destine a cuidar el paso en sus páginas; es la forma del cuerpo errante que hemos sido y que tienta a sus reflejos a olvidarse, pero quedan las marcas, el hollín, las cicatrices, llanto en las arterias para ser uno contemplado en la tempestad del otro.
Son dos voces que se confabulan para migrar, hacer un viaje al respiro como única sentencia de nuestro paso por la historia del viento, tempestad que se hereda, escudriñan en el aliento las espinas que han quedado ancladas al dolor y al juego. Edwin Gamboa y Fabio Delgado crean en Asma otra forma de acceder al tiempo, lejos de la línea horizontal que a diario nos asoma en nuestras acciones e intercambios, nos entregan a las fugas que convulsionan en nuestras emociones, las formas que contiene el recuerdo y los instantes, sin asemejarse a la presunta lucidez que hemos inventado para revelarnos:

Gamboa traza:

¨También hay madera de la chimenea de la infancia,
el dulce silencio de la lectura en la habitación,
el gorgojeo de la lluvia que cae, anocheceres más
bellos que la tarde y horas de la noche
que nos acercan a la divinidad
(no hay otra divinidad  que el reino de las palabras)¨
  

Delgado rema:


¨Hay disparos fuera de mi casa.
adentro casi todos están muertos
y beben café negro
en los rincones.

En las escaleras se sientan los desaparecidos
buscando respuestas
en las ventanas.¨

Es en las ruinas que acontece el tiempo, como otra víctima del miedo y las circunstancias, el pasado deja de ser una sombra compasiva. En Asma se transcurre sin inicio, ni límites, ni destinos, el tiempo es un juego más de las derrotas. El verbo no toma distancia ante sí mismo, las palabras hilvanan de nuevo los asuntos que ya han sido sometidos a certezas, los briosos asuntos del pasado que vuelven a pasar, por Ítaca, esta ciudad, la pintura, la rebeldía, las masacres, el ajedrez, la guerra, la ebriedad, la literatura, el amor, los atardeceres, la calle, Penélope.
No pretende la revelación ser parte de estos ahogos, no hay epifanías que marquen una distancia entre el yo y su entorno, sino un paisaje que entrelaza un todo a su caída, en lugar de la descripción proponen el enfrentamiento, en lugar del ritual proponen la desmitificación; el poema se ofrenda a sí mismo y sus detalles son solo piezas de un extenso tapiz que es la humareda del mundo, templadas allí con la azarosa minucia con que invaden los recuerdos.


Texto publicado inicialmente en: http://www.laraizinvertida.com/detalle.php?Id=1806

Edwin Gamboa y Fabio Andrés Delgado Micán


A continuación, presentamos dos poemas de los autores Edwin Gamboa y Fabio Andrés Delgado Micán.



FABIO DELGADO

Nació el 6 de abril de 1985 en Soacha, municipio de Cundinamarca, Colombia. Estudió Ciencias Sociales en la Universidad La Gran Colombia. Ha publicado en una serie de revistas de poesía varios de sus trabajos, ha sido gestor de colectivos literarios como VOCES DE QUIMERA en Bogotá y de grupos culturales como SEMINARÉ en compañía de Leidy Gutiérrez, Edwin Gamboa y Diego Landinez, colectivo cultural que les permitió trabajar desde una visión más amplia las Ciencias Humanas.




ARTE POÉTICA

De todas las autopsias que los poetas le han hecho al viento,
de los banquetes ofrecidos en sus casas
devorándose el amor;
de esas alhajas de amargura que les obligan las manos
a limpiarse sus bocas con la nostalgia,
esa otra alhaja,
No ha quedado nada:
solo una cacería de dioses
que se matan a sí mismos.


***


EDWIN GAMBOA

Nació pobre y feo. Le tocó en suerte nacer en un país con el tercer mayor índice de asesinatos en la región, Colombia, y para no matar -o no matarse- dedica sus horas a la literatura. Estudió Filología Clásica en la Universidad Nacional de Colombia y adelanta estudios de posgrado en el Instituto Caro y Cuervo, de donde es, actualmente, profesor auxiliar; trabaja también como docente en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá. Hoy en día sigue siendo pobre y feo.




ÍTACA

“Yo soy tu laberinto…”
(Lamento de Ariadna, Nietzsche)


Los años han ajado la piel de Ulises. Las manos ásperas beben la sangre de los pretendientes. Es de noche y hace frío. Penélope, insegura, no se acerca al hombre envejecido: le cuesta creer que el más astuto de los hombres sea ahora un escombro del joven hermoso y fuerte de hace veinte años. Ulises la mira sin dejar de buscar con las manos la palangana para lavarse la sangre homicida. Su cuerpo de animal terrible todavía está tenso por el combate de la tarde y se mueve con torpeza. Afuera hay prisa, los sirvientes deben limpiar el desastre antes de que salga el sol, pues mañana correrá la noticia del regreso de Ulises y vendrán a saludarlo los generales amigos que combatieron en Troya y que aún le sobreviven. Adentro, Ulises no piensa en el alba ni en sus hermanos en armas. Él, que toda una vida antes humilló al cíclope y anduvo entre los muertos en el Hades, tiembla de miedo porque Penélope, acaso, ya no lo reconoce. Habría preferido perderse en la negra noche a regresar para terminar sus días sin ella. Triste destino. Ulises se incomoda, se embruma. Los años de aventuras le enseñaron que el olor de las olas ayuda a pensar. Se levanta torpemente, animal angustiado que quiere escapar, héroe vencido por sus entrañas. Ulises alcanza el umbral de la puerta cuando una mano lo detiene. Penélope lo abraza y llora un poco.

Hace tres lunas Ulises desembarcó secretamente en la isla, pero solo hasta ahora Ulises se ha reencontrado con Ítaca. Ulises es todos los hombres: amarra sus naves al puerto del abrazo de Penélope e intenta una sonrisa. Ulises, cansado animal, Ulises expectante por el mañana.





Edwin Gamboa lee un poema de Javier Moyano Rabiarte:






Fabio Andrés Delgado lee uno de sus poemas: 


11/03/2016

ESTADO DE EMERGENCIA de Guillermo Molina Morales

Por: César Millán


Qué mejor manera de celebrar el Día Mundial de la Poesía que hacerlo con un poemario de raza, de voz valiente y joven. No importa que su autor tenga 30 años, sino que su verso sea fresco, arriesgado, que juegue con las palabras y se atreva a alejarse de los cánones.
Cuando leí Epilírica me sorprendió su insultante atrevimiento, su descaro a la hora de construir los poemas, pero también su valentía para romper roles, para aventurarse en espacios apenas pisados, para no tener en cuenta alguna esa escritura academicista acomodada y repetitiva.
Ahora Estado de emergencia ha obtenido el "IX Premio Internacional de Poesía Claudio Rodríguez" por ser una propuesta valiente y actual, según el portavoz del jurado.
Sí, Guillermo sigue siendo valiente, arriesgado, pero parece aparcar parte de ese "gamberrismo poético", algo así alguien dijo de su primer libro de poemas, para tomar partido y enfrentarnos a los lectores  a  su visión de nuestro miedos actuales.
Claro que domina el lenguaje, incluso el poético (habría que repasar si muchos que presumen, o son considerados, poetas pueden decir lo mismo), pero es que además se permite el lujo de jugar con él, de dotarle de una vida más allá del significado de sus palabras.
Sigue siendo iconoclasta, pero asoma en su poesía un mayor sosiego (que no borra ninguna de sus características anteriores), pues no tiene que demostrar ya nada. Se nota, y mucho, que ya no estamos ante un poemario primerizo; su verso sigue salvaje, pero se ha apartado ya del desenfreno que asoma por todos los rincones de su Epilírica.
¿Poesía madura? No, y es de agradecer, pues seguro que cuando llegue arrastrará algunas de las cosas que más valoramos ahora. Eso sí, hay una evolución que, al menos de momento, no es traumática.
Aunque no le perdono que: 


Lea el texto en:





DENTRO DE CIEN AÑOS

El mundo se divide en dos:
Los que llevan gafas y los que son calvos

Todos sabemos que el poder estuvo siempre con los calvos

No hace falta que recuerde las miles de humillaciones
Los insultos las vejaciones las canículas
Que hemos sufrido por su culpa

Y ya es hora de ser valiente:
¿Hasta cuándo vamos a soportar que llenen nuestras calles
Con sus innumerables peluquerías y sus centros de depilación por láser?

¿A dónde va a parar todo ese pelamen?

¿Alguien ha visto un cementerio para calvos?

A mí también me gustaría no tener miedo
Cada vez que mis hijos salen a jugar a la calle

A mí también me gustaría saber que mi niña
Va a mantener su floresta más íntima

Me gustaría creer que España puede renacer de su desmoche

Todavía podemos
Cambiar el rumbo de la historia

Tres siglos de pelucas nos contemplan





TODOS NOSOTROS

Ya no recuerdo lo que éramos antes de ser olvidados
Posiblemente nos lo van a decir mañana
La ciencia avanza a pasos de gigante
Posiblemente nos harán más jóvenes mañana

Mañana es un buen día para seguir esperando
Posiblemente nos queda todavía mucho tiempo
Y en mucho tiempo es posible que descubran
Qué es lo que seremos después de mañana

Posiblemente ya no se acuerdan de que existimos
Nos hicieron muy pequeños para mañana
Por la mañana iremos a buscar un empleo
Es posible que no existamos mañana






Guillermo Molina Morales (Zaragoza, España, 1983). Poeta y docente. Ha trabajado como profesor de lengua y literaturas hispánicas en la “University of the West Indies” (Trinidad y Tobago). Actualmente como docente e investigador en varias universidades de Bogotá. Como poeta, sus principales obras publicadas son Estado de emergencia (Hiperión, 2013) y Epilírica (Hiperión, 2008), con los que ganó, respectivamente, el IX Premio internacional de poesía “Claudio Rodríguez” y el XI Premio internacional de poesía joven “Antonio Carvajal”.

Guillermo Molina Morales




Guillermo Molina Morales (Zaragoza, España, 1983). Poeta y docente. Ha trabajado como profesor de lengua y literaturas hispánicas en la “University of the West Indies” (Trinidad y Tobago). Actualmente se desempeña como docente e investigador en varias universidades de Bogotá. Como poeta, sus principales obras publicadas son Estado de emergencia (Hiperión, 2013) y Epilírica (Hiperión, 2008), con los que ganó, respectivamente, el IX Premio internacional de poesía “Claudio Rodríguez” y el XI Premio internacional de poesía joven “Antonio Carvajal”.



Uno

Quedó la ventana. Para ver los anuncios
Pasar. Y los pastores: amarás a todas las cosas.
También: a las mujeres (vos, mirando). A
Los hombres (yo, él, ellos). Amarás
Como se ama a los aviones. Sus palabras
Cayendo sobre nuestras cabezas. Ya no queda
Ni una casa que tirar. Tan sólo
Quedó la ventana. Y las palabras que pisamos
Porque no son las nuestras, porque a veces
Es mejor pisar la rosa que así es la rosa y seguir
Mirando. Mirar, soñar, gritar acaso: te amo a través
De los cristales, tantos, tan densos, no hay: una forma
De escapar. Tus cuadros: cristales. Mis palabras:
Cristales. Mira ahí: abajo: es Wall Street, el
Miedo. Quedó la ventana. Para llorar por
Grecia, por los parados, por ejemplo. Son como nubes
Y son el viento. Luego escribiréis en el cielo palabras de
Humo. Palabras como Nike, Coca-Cola, Comunismo.
Palabras como PIB, Bolívar, Ornitorrinco. Las sirenas
Con sus luces azules y rojas nos disfrazan de personas.
Para ser persona hay que haber nacido aquí.
Aquí, la ventana. Cada uno en su ventana, y Dios
En su ventana, mirando. El rumor de la hierba, el golpe
Del sílex, el despegue del Columbia. Eran nuestros anuncios,
Las aves espaciales: augurios. Entonces dijo Dios:
Primero serán las vacas gordas, después los cerdos.
Lo pasaron en el intermedio: de un programa
Sobre mesías y fines del mundo. Después
Sólo quedó la ventana. Y los padres, sus pancartas: son azules
O son rojas. Era bonito, pero duró. Como dura el progreso,
El estipendio, la persona. Si cambias de vela, volamos:
Que caminen los ciegos, que anden los sordomudos,
Que los calvos paseen, es posible. Que se borre
La Deuda que escrita está en el cielo: No
Es Posible. Y además no existe el cielo.
Sólo existe la ventana. Y la hierba que no pisamos
Porque es un cuadro de Monet. Y sus lagos: no
Podrás lavar tus manos, llenas de tinta. Nunca
Tocaste un solo nenúfar. Nunca has amado. Mejor
Es caer a un arroyo, a una guillotina. Estoy hablando
De cristales transparentes, de empresas de limpieza. Como
Siempre, hablando. Y la casa, todas las casas, ya las tiraron.
Quedaron las ventanas. Que no son de nadie, de quien las mira.
O, más bien, de lo mirado. Amarás a todas las cosas.
Como se ama a los aviones, el día del desfile, los soldados,
A todos os tuve una noche: a nadie he amado. Era lo justo que
Te fueras, si es que existe lo justo, si es que alguna vez te fuiste
Cuando yo estaba: mirando la ventana. Quedó, el hueco:
Quedaba. Un hueco en medio del vacío.
Y alguna palabra falsa en mi corazón.





Todos al suelo!

Esto es un poema!
Y esto es una pipa y esto una pepita y esto una sandía
Y esto Macedonia y la guerra y esto son las ganas
De amar a los banqueros
(Los banqueros son unos señores muy malos
Pero son humanos al fin y al cabo
Te comerán)
También podemos morder con furia una almohada
O morirnos a gritos siguiendo un elefante
O podemos darles con un canto
En sus dientes de princesa
Lo digo porque a lo mejor vienen luego y te dicen
Esto es una hipoteca
El mundo es una suma de factores
(Los banqueros van al cielo en Business Class)
Lo digo porque a lo mejor vienen luego y te dicen
Esto es una democracia
El menos malo de los mundos posibles
(Los banqueros ven la tierra desde Google Earth)
Porque a lo mejor sucede
Que podemos cambiar el mundo
Que somos tantos que al final podemos cambiar el mundo
Y esto es lo imposible y esto no es y oh la la
oh my god y esto es el coco
Y duérmete ya
Una democracia es una democracia es una democracia es




Crisis / Oportunidad

Es muy fácil decir: no ha sido mi culpa
Más difícil sería: Pablito puso un clavito
Y el más difícil todavía: ¿Qué clavito clavó Pablito?
¿Es culpa de las palabras
O del empresario que explota a Pablo Gutiérrez Gómez?
¿Qué fue antes: el capitalismo
O la madre que lo parió?
Yo no sé qué clavito clavó el amigo Pablo
Pero sé bien que si clavamos tanto
Y la suciedad se va en un bang




Revolución

Fuimos a identificar los cuerpos
A la última planta del hotel
Efectivamente el hotel era nuestro hotel
Lo que era muy lógico teniendo en cuenta
Que nunca en la vida habíamos salido del hotel
En el comedor varias pantallas retrasmitían
Lo que pasaba en las terrazas del hotel
Algunas ventanas se iluminaban a veces
Y otras no
Nos gustaba imaginar lo que pasaba dentro
Habíamos olvidado por completo el nombre del hotel
Pero de todas formas era nuestro hotel
Nuestras eran las sábanas que cubrían los cuerpos
Y los cuerpos eran los nuestros también





Azúcar

Asúúúcar
Celia Cruz

¿Cansado de la vida en el viejo continente?
Súbete al barco que marcará la historia
Cada minuto con el sol en tus manos
Encadénate al sueño del Caribe
Es el Caribe
De palmeras tan altas como muros
De playas tan largas como desiertos
De aguas tan profundas como fosos
No podrás
Desear nada mejor que esta isla
Un lugar donde la paz nunca termina
Y donde tú serás el centro de nuestro interés
Ya hemos llegado al paraíso en la tierra
Ya todos quieren darte la bienvenida
Así que bájate del barco y disfruta
Negro de mierda




Seguridad

Barbados fortalece su control de fronteras
Es la estación seca
Y uno se pregunta dónde mirar
Fotografías de corales
Su color de sangre floreciente
Su impaciencia de colonia animal
La hierba cruje a cada paso
Y uno ya no sabe adónde mirar
Fotografías las palmeras
Su silueta de garra falleciente
Su indiferencia de sables contra el agua
Barbados fortalece su control de fronteras
Mientras Bin Laden se muere de tristeza
En el fondo del mar







Extrañar

No sé por qué corría tanto
Pero sé
Que cada vez que estaba quieto me hundía en el mar
El mar era un ejército de elefantes azules y muertos
Un ejército que se mece tras un bosque de palmeras
Siempre a la espera
Yo no sé a qué espera un elefante que es azul y que está muerto
Pero era necesario seguir corriendo
Como corre el ratón sobre la rueda sólo que
La que giraba es la Tierra y yo en la isla
Tratando de no caer nunca al mar
Y caía siempre
Sobre una tela de arena donde los elefantes se balanceaban
Donde los elefantes se balanceaban ya sin miedo alguno
En parte porque los elefantes eran tan azules
Y en parte porque estaban muertos
Amanecía
Por todas partes amanecía en la isla el tiempo que pasa
De largo por más que alargue mis manos al sol para
Que no que no se hunda al final del día
En este mismo mar
En este mismo mar de elefantes que no son símbolos sino que son azules y muertos
Yo no sé entre cuántos elefantes habrán estado ustedes
Entre elefantes que se balancean y que son azules y que están muertos
Pero en verdad les digo que dan muchísimo miedo
Que dan miedo incluso cuando eres el sol
Yo no era un sol
Yo nunca he sido un sol ni cuando el mar era de agua
Pero de todas formas vos todavía me esperabas
Igual que si fueras un faro en llamas
Al otro lado del mar




Sabiduría popular

En Argentina piensan que los chilenos
Son los culpables de cambiar las fronteras de Patagonia
Y también de cambiarle las costumbres a Maradona
Y de cambiar el invierno al mes de agosto
Y del cambio climático en general
El presidente de Venezuela acusa a los colombianos
De tener más jorobas que los propios camellos
Y de haberse inventado un Premio Nobel
Para llevarse la droga hasta Suecia
El de Colombia acusa a los venezolanos
De haber inventado el reggaetón
Los gringos saben de buena ciencia
Que los mexicanos son animales de tres testículos verdes
Pero los mexicanos saben que los testículos verdes
Son una cualidad intrínseca de Guatemala
Y que además tienen cinco
Me lo aseguraron cuando vivía en Pachuca de Soto, Estado de Hidalgo, México
Y yo les comentaba un viejo proverbio chino que dice:
Tú blanco de mierda te voy a cortar las pelotas
Y las voy a freír en una salsa agridulce
Con un toque de pimienta y
De perejil
Otros traducen este proverbio diciendo:
El problema ahora es que la jaula
Está en el interior del pájaro

***

Ya no crees en lo que digo y sin embargo
Todo lo que digo es rigurosamente falso
Tan falso como el amor de un tren de cercanías
Que abraza veinticuatro veces al día París
Lo mismo que un tren de cercanías
Yo sólo soy el hijo bastardo de una noche
Que cansada de esperar en la ventana
Se lo montó con el caballo del príncipe azul
Galopa, galopa, caballo del oeste
Galopa a todo trote y no te pares
Hasta que lleguemos a la tierra prometida
O me oigas gritar como una esclava del Demonio
Galopa, galopa, caballo de los días
Galopa a todo trote y no te pares hasta
Que me destroces las entrañas
O me des un hijo como el sol
Pero salí yo, que soy castaño
Y el tren, que es de cercanías
Ya es tarde para reclamaciones
Y las palabras sólo son mentira

***

Era yo
Era yo y mi familia y mis amigos
Era yo y mi familia y mis amigos y Claudel
Era yo y mi familia y mis amigos y Claudel y la vecina del quinto izquierda que me pidió prestado su libro (y que no me lo ha devuelto todavía, por cierto)
Era yo y mi familia y mis amigos y Claudel y la vecina del quinto izquierda que me pidió prestado su libro (y que no me lo ha devuelto todavía, por cierto) y el niño que le enseñaba sus órganos genitales masculinos durante el recreo
Era yo y mi familia y mis amigos y Claudel y la vecina del quinto izquierda que me pidió prestado su libro (y que no me lo ha devuelto todavía, a ver si te das por enterada) y el niño que le enseñaba la polla (abreviando) y el cantante chino del que se enamoró (mi vecina, no el niño) comiendo rollitos de primavera
Era yo y mi familia y mis amigos y Claudel y la vecina del quinto izquierda que un versículo después sigue sin haberme devuelto el libro (a ver si te pasas por casa y te olvidas del cantante chino y ya de paso…) y el niño que le enseñaba la polla y el puto cantante chino y la camarera que la sirvió (a mi vecina) y su hija (de mi vecina) y su compañero de clase (ignoro si le enseña el pirulín) que ahora es alumno del niño exhibicionista (ay, el tiempo) y un bielorruso que no conozco y, en fin,
Era el mundo entero
Lo que pediste al pedirme que me entregara enteramente a ti
Porque yo no soy enteramente yo si no es con este mundo que me rodea
Y mi nombre es sólo una palabra si no la pronuncian los demás
La pena de tu Dios
Fue que nadie pudiera pronunciar su centésimo nombre
Por eso no tenía principio ni tampoco tenía fin
Me recordaba a las noches en Islandia
Con lo que a mí me gusta el sol cuando se pone
Y hace que mi sombra sea larga como un camino
Y lo mejor de este camino es que se mueve cuando yo me muevo
Cuando alguien me llama, por ejemplo, y me dice ven aquí
Y me hace probar sus palabras, a veces llenas de miedo
Llenas de dolor y de miedo a la vida
Y yo que soy tan egoísta canto por ellos
Canto por Helena y canto por Martina
Canto por mi madre y por el bielorruso
Canto por unirnos y es que estamos tan solos
He visto que las palabras pueden hacernos llorar
Y tú que me pediste
Que me entregara enteramente a ti justo cuando
Ya había perdido la virginidad
Y las ganas de encontrarla
Quien ha mordido la tierra conserva su sabor entre los dientes
Quien ha probado la sangre ya no podrá alimentarse de agua cristalina y de miel
Vivo en la tierra y no soy la única persona en este mundo
Mis labios son la muralla de una ciudad
Que no me pertenece

***

Yo le doy una rama y ella vuela como un pájaro
Y me envía postales de los lugares más lejanos
En las que siempre se dibuja un camino
Que yo sigo sin pensarlo
Al fondo está el mar, siempre el mar
Y ella siempre, ella siempre esperando
Mientras rompen a sus pies las olas
Que buscaban una orilla desde tiempos de Homero
Y justo cuando las olas amenazan con ahogarle
Ella se marcha volando como un pájaro
Y nadie sabría decir desde la tierra
En qué rama acabará este vuelo
Cada vez que alguien me pregunta
Yo le digo que es muy fácil encontrarla
Que basta con subirse al cercanías
Y ya no bajarse hasta la última parada
Y es así cómo un día
La encontré sosteniendo el mundo
Igual que si fuera una manzana
Y la vida fuera un mordisco





Capital

Suena la lluvia o las gotas de la lluvia
Que amansan o que golpean la ciudad de Bogotá. Rebrotan
Los vendedores de paraguas, los compradores, los paraguas. Los tejados
Son los primeros en desarrollar escamas con su arcilla. Hay montañas
Que envidian o que dibujan el único rascacielos de la ciudad.
Suenan las gotas de la lluvia como monedas arrojadas con rabia. Si la rabia
Crece, crea silencios o estrellas entre las tejas. Nos gusta creerlas
O recrearlos, comprar chubasqueros con sus logos, zapatillas. En los charcos
Hay peces de colores o que nadan. Bogotá es una urbe
Con más de ocho millones de personas vivas.
El sonido de la lluvia es para todos por igual.