El fin de este blog es promover, promocionar, difundir, compartir y exponer las diversas formas del arte, principalmente la literatura en español de autores clásicos y contemporáneos, los conocidos y los menos mediáticos, incluso los inéditos, tratando con esto de llegar a un diálogo entre escritores y lectores que ponga una piedra en el complejo proceso de transformación socio-cultural que necesita nuestra población latinoamericana para lograr un mejor vivir.
Sergio Gama es escritor,
tallerista, gestor cultural y docente universitario. Filósofo de la Universidad
de Los Andes. Cursó la Maestría en Literatura de la Universidad de Los Andes y
la Especialización en Escritura Narrativa de la Universidad Central. Editor y
Subdirector de la Fundación Fahrenheit 451. Ha publicado en diferentes blogs
especializados, revistas literarias y culturales; y en las antologías
"Cenizas en el andén" y "Literatura Comprimida 2008". 1er
Premio en el Concurso Mundial de Cuento y Poesía Pacifista 2009. Finalista del
Concurso Internacional de Microtextos "Garzón Céspedes" (2008) y
Mención de Honor del Concurso de Microrrelato Esperando a Godot (2008). Autor
de libro de relatos Enciclopedia no
ilustrada de viajes y viajeros (Fundación Fahrenheit 451. 2014).
El cuento y los dos poemas expuestos aquí fueron publicados inicialmente en el blog personal del autor: humoenlaventana.blogspot.com
¿Cómo dijo que se llamaba?
Sí me acuerdo del tipo, llegó con unos 12 más, dizque sus
discípulos, y otro montón que armó unas carpas en el patio y en el jardín. Los
13 se quedaron en un cuarto que era para 16, y me pidieron que no fuera a dar
ninguna de las otras tres camas a nadie. El tipo que ustedes buscan, el jefe,
me cayó bien, así que les hice el favor. Además, era temporada baja y no iba a
llegar nadie. Sí, claro; era como yo de alto, de pelo largo, barba y andaba en
unas sandalias muy bonitas. No es por ser racista ni nada, usted sabe que a
veces la gente lo malinterpreta a uno, pero no quiero decir nada malo… ¿bien?
Listo, yo creo que era judío. Sí, recuerdo lo que hicieron. Se quedaron tres
días, pero no consumieron casi nada y eso que todo se lo dejaba a mitad de
precio; mientras estuvieron acá sólo compraron tres o cuatro pescados y cinco o
seis panes y con eso comieron todos, además me pidieron regaladas dos tinajas de
agua, con las que se emborracharon luego, sin darme nada a cambio. Y ni
siquiera armaron una buena fiesta. Cuando estaban borrachos, el tipo que buscan
se puso a contarles unas historias raras, como fábulas que no iban a ningún
lado, y les hablaba del papá que es rey o va a ser rey y va a tener un reino
raro. Sí, se fue por allá. De todas formas, si ustedes lo están buscando por
eso, yo no le pararía muchas bolas, la verdad me parece que el tipo se tostó,
tiene corrida la teja o se quedó en un viaje de hongos y sólo habla de amor.
Ese es el problema de viajar mucho y meter porquerías, tengo un primo que se
puso en esas y de tanto andar por ahí empezó a decir las mismas pendejadas.
Dele unas semanas y la gente se va a cansar de andar detrás de él. Ah, bueno,
eso sí, el tipo sabe de carpintería, esa silla, en que está sentado, se
tambaleaba horrible, y ahora está perfectica. El tipo es un dios cuando tiene
madera y unas puntillas.
***
Rogelio
Aunque Rogelio sólo es un peluche sin ojos
y con un horrible ladrido robótico,
es un misterio,
un misterio creado por mi perra.
Para ella él es su cachorrito, un pequeño indefenso
que debe conducir a la cama,
que no debe estar por ahí
aguantando frío en la baldosa,
que debe ser resguardado
cuando yo llego de malgenio por el trancón
o por el hambre o por el trabajo
o por las gordas que se paran en la puerta del bus.
Según mi perra el peluche es el niño de la casa
que no debe ver cuando mi novia y yo nos besamos;
según ella él es el niño que no debe quedarse hasta tarde
/donde hay ruido,
pues se desvela.
En esos momentos, ella –abuelamadre–
lo lleva a la cama de adentro,
donde está oscuro y silencioso
y lo acuesta a dormir al son de su respiración.
Enrollada junto a él,
le da el calor de su pecho
envuelto en una camiseta estrenada hace años.
Aunque no lo quiera reconocer,
para ella él es el último poco de vida
que puede regalarle al mundo a esta edad,
cuando las fuerzas y los dientes la abandonan
con cada cambio de pelaje.
Rogelio perdió su ojo derecho primero,
dos días después de haber llegado.
Lo perdió
durante una tarde en que mi perra se entregó a
/conocerlo,
cuando era novedad
y su horrendo ladrido androide la asustaba.
Ahora que ya no es novedad,
cuando Rogelio ladra,
ella corre,
chillando,
diciéndole “mi niño, ¿qué pasa?, ya estoy aquí,
no llores, no te preocupes”.
Algunos días ella insiste
en que le debo dar comida a Rogelio.
Entonces, le parto un trozo de pan
y se lo pongo
en su cabeza de peluche.
Luego ella viene y se lleva a su perro robótico,
pero no se come el pan.
“Era del niño”, me dice,
“y jamás le quitaría algo a mi niño”.
Un día le dije que no me gustaba desperdiciar,
que si Rogelio ni ella se comían el pan,
me lo comería yo.
Entonces se puso furiosa y comenzó a gritar
diciendo que yo era un desconsiderado,
que no entendía nada,
que no entendía la obligación que teníamos con él.
–Pero, ¿cuál es mi lugar?, ¿bisabueloabuelopadre?
Cuando pienso en eso me preocupo
y pienso en botar a Rogelio
a la basura;
no creo ser capaz de criar un niño,
aunque sea de peluche
y tenga forma de perro
y ladrido androide
y le falten los ojos.
Al llegar a casa
le pregunto a mi perra por el peluche,
a veces por seguirle el juego,
a veces porque me preocupa:
siento que él tiene algo mío y debo –¿debemos?–
/cuidarlo.
Mi perra me responde
conunacertezaquecombinamuybienconlascanas
que están haciéndose numerosas en su lomo.
Los días en que llego un poco tarde dice
“estuvo insoportable, como no llegabas ha hecho
/demasiados
males,
ya ordené algunos, pero el tiempo no me dio para todos”;
cuando llego temprano me sonríe asegurando que
“el Rogis –así le dice cuando están de buenas pulgas–
se comportó como un niño grande,
yo creo que ya lo podremos dejar solo un día”.
Las noches en que llego realmente tarde
lo encuentro en la cama de adentro
mientras ella espera
en el estudio,
con el ceño fruncido
y un genio de los mil demonios.
En una noche así
Rogelio perdió su ojo izquierdo,
hoy remplazado por una bolita de algodón
color mugre.
En esa noche mi perra lloraba
por haber castigado tan duramente al niño.
Para calmarla, caminamos mucho,
casi una hora.
No supe qué decir
–¿qué podría decirle
a una abuelamadrehija después de algo así?,
¿qué podría decirme después de algo así?
Desde hace días, cuando me voy a dormir,
me despido de los dos y me siento feliz.
Le rasco la cabeza a ambos,
a mi perra y al peluche androide.
A ella la miro a los ojos
yaRogelio, alasrasgadurasquedejanversurelleno,
y ambos se ponen felices.
A veces beso a Rogelio.
***
Monday Hangover Symphony
In front they saw
metal wires.
Some raindrops still falling
from the roofs,
from the eaves,
to the ground,
to the puddles.
My dog snores
and I vomit
on the bathroom.
¿Cómo cantaba mi abuelo?
como cantaban muchos.
Unos decían "con triunfo"
otros decían "con orgullo".
Algunos no decían nada,
como si no recordaran,
como si fueran patéticos
sus ritmos y sus frases
como si fueran frenéticos
sus tristes y roncos compases.
¿Cómo cantaba mi abuelo?
como cantaban muchos,
parecido a decir "tantos"
parecido a decir "uno"
parecido a escribir letras
y borrarlas con el tiempo.
Como agua en sangre viva,
en una copla silenciosa.
Como nata en leche hervida,
en el fondo de una olla.
¿Cómo cantaba mi abuelo?
Como cantaban muchos.
Danzando decía "vengan"
danzando decía "vuelvan",
tiritando con sus manos
como casi engarrotado.
Como si cortara en mano
las espinas de las flores,
como si tuviese el tamo
de su canción en las noches.
Como cantaba mi abuelo,
quise yo cantar también.
Quise decir "una hoguera",
quise decir "un tal vez"
quise meterme hasta en mis huesos
como si lo viera a el.
Como si mirara el campo
y sus pies viese correr,
como si me hablara cuándo
y lloviera en el por qué.
Como si cantara yo, como si cantara otro,
como si cantara algo, o mil voces en un coro
como si cantara yo, como si cantara el,
como si cantaran todos,
como siempre junto a el, diciendo "ayer".
Me llamo Lauren Mendinueta. Nací en Barranquilla, Colombia
en 1977. Empecé a escribir poesía en 1998 cuando trabajaba como bibliotecaria
en Fundación, una pequeña aldea de mi país. Desde entoneces ofrezco talleres de
promoción y creación literaria para niños y jóvenes. He publicado siete libros
de poesía y una biografía de Marie Curie. Una antología de mis versos, con el
título Poesía en sí misma (2007), fue publicada por la Universidad Externado de
Colombia con un tiraje de 12.500 ejemplares. Mi libro La vocación
suspendida recibió en España el Premio Internacional de Poesía Martín García
Ramos (2007) y el titulado Del Tiempo,
un Paso, obtuvo el Premio César Simón de la Universidad de Valencia (2011). En
el año 2005 viví en México con una Beca de Residencia Artística concedida por
el Ministerio de Cultura de Colombia y el Fondo Para la Cultura y las Artes de
México (FONCA). Esa ha sido una de las experiencias más importantes de mi vida.
Con frecuencia soy invitada a festivales y encuentros literarios en América y
Europa. Mi poesía ha sido traducida al inglés, italiano, ruso, alemán y
francés. Mi nombre está incluido en antologías tanto en Europa como en América.
Actualmente vivo en Lisboa.
Encallar en el Egeo Vi mi rostro reflejado en las aguas del Egeo.
Cada rasgo con su trazo único, apenas mío,
la imagen de una exactitud inquietante.
Esos eran por fin mis ojos, mi nariz, mi boca.
Mis pómulos. La inclinación exacta de mi /barbilla.
Así estuve atenta días y noches
deseosa de que el reflejo intentara hablarme.
Desde entonces no importa a donde vaya
en ese mar me quedé yo, temblando entre rocas y /olas:
muda, idéntica a la felicidad que nunca tuve.
Reloj sin manecillas
Tengo el boleto para un viaje que promete el Jardín como
destino,
la costumbre de rondar sobre cenizas para no olvidar el
fuego
y la voz de mi madre que me arropó con rumor de palmas en la
tarde.
Tengo también el compromiso de estar viva, de preservar lo
intocable
para que el mundo siga siendo aquello que no soy.
Pero vivir en redondo como aguja de reloj termina por
cansar.
Cuánta ironía: tener que envejecer para al fin recobrar la
infancia,
tener que morir para que ya nadie pueda robármela.
Cada día en otro tiempo
A Juana Rosa Pita
He venido a la tormenta,
al ruido espantoso de la estación del tren.
Aquí donde vivo nunca llegará el invierno
con sus hábitos curiosos,
ni tendré necesidad de poseer un hogar.
A veces salgo al muelle
y miro cómo rompe el alba sobre las olas,
cómo se funden color sobre color.
Demasiado pronto
el día abjura de su rumorosa vocación
y enmudece para hacerme hablar.
Desprecio el alarde festivo de la noche
y las ramas del roble
agitadas contra la tormenta.
Nada me obliga a la exclusión:
he vencido mi destierro.
La errancia y la proximidad
Para José Luís Rojas
El vuelo de las gallinas no es muy distinto
al vuelo de las horas;
a pesar de los intentos fallidos
nunca aceptan su limitada naturaleza.
La hora es la medida indistinta del día humano,
la gallina cobarde de la inmortalidad divina.
Lo más lejano ocurre con la gracia de lo imposible,
mientras el presente se deshace, fluye.
El tiempo no se mide, se interpreta:
así lo enseña la música.
El hogar, mis lágrimas
En el epílogo de mi historia
deseo volver al hogar,
a ese lugar poblado de mundos
donde los viajes son hacia adentro.
Oigo el sonido de las sombras
que sin alma me golpean
ofreciéndome consuelo en lo que ya se ha ido.
Injusto es mi deseo de vivir
pero de nada me sirve saberlo;
persisto y estoy sola
como una imagen huida del recuerdo.
El espejo que huye
En la orilla de las aguas inmemoriales,
junto al abandono de la contemplación,
mi tristeza se desliza hasta tocar lo puro,
lo inmaculado de esas aguas rebeldes
donde el reflejo de mi rostro me observa.
Estoy sola, contemplada por mí misma,
juzgada y condenada a existir ahora,
más triste que nunca en la certeza
de que me he negado el perdón.
Los textos publicados en esta entrada fueron tomados de http://www.laurenmendinueta.com/
Angye Gaona (Bucaramanga, Colombia, 1980) Poeta colombiana,
integrante de Prometeo y del equipo organizador del Festival Internacional de
Poesía de Medellín por cinco años. Organizó en el 2001 la I Exposición
Internacional de Poesía Experimental. Ha cultivado también la escultura y la
producción radial. Vive y realiza actividades de promoción de
la poesía en su ciudad natal. Poemas suyos han sido incluidos en antologías y
publicaciones impresas y digitales en Colombia y el exterior, recientemente en
una antología de Nuevas voces de la poesía colombiana publicada por la
Universidad de Monterrey (México).
En 2009, publica su primer libro: «Nacimiento volátil»
(Ilustraciones de Natalia Rendón), y participa en el Encuentro Internacional de
Surrealismo actual «El umbral secreto», (Santiago de Chile), la muestra más
grande que se ha realizado del movimiento surrealista en Latinoamérica.
En 2010 realiza el poema experimental «Los hijos del
viento», disponible en el sitio web: http://www.wix.com/viento/viento. Su obra
ha sido traducida parcialmente en francés, catalán, portugués e inglés. En 2011
gana el Salón metropolitano de las artes «Mire». En 2012 participa en la
Exposición Internacional «Surrealismo 2012» (Pennsylvania, EEUU) y en el XXII Festival
Internacional de Poesía de Medellín.
SIERRA NEVADA
¿Has visto cómo miran los ancianos?
Qué tierra ya no buscan con los ojos excavados.
¿Aún cómodo esperas al alba el rocío?
¿Aún sonríes ligero cuando la lluvia?
Aún no viste lo que saben los ancianos.
Ellos vieron desaparecer un río en un día,
el agua irse en barcos a otro continente.
En pocos meses las playas ennegrecieron.
El aire se tostó para hacer harina.
Ellos vieron flotar el agua muerta,
la deshonra de las fuentes subterráneas
y no quedó más que odio para beber.
El agua esta maldita,
el anciano mayor no puede curarla más.
UNA VEZ, CUANDO LA GUERRA
Vas a mañana o a morir
Eunice Odio
No provoques al león
que reposa en su campo.
¿Qué podría implicarte
su gesto lento,
su verdad calma?
Si no puedes resistir esa,
tu inclinación de más,
y buscas un león que sirva
su propia cabeza en tu mesa
y sólo un par de garras,
las tuyas,
Admites en tierra,
nada podrá guarecerte de esa
tu intención de más,
y alguna trampa,
algún águila mecánica traerás
para cazar al león.
Reina el león
aunque lo enjaules
y lo lleves lejos de sí
a rugir a tus circos,
a esconder sus garras en tus fábricas,
a desatar la ira de las bestias del sol
que atesoras en las bóvedas.
Reina el león y reina la espada,
único arbusto que crece silvestre
en las tierras del león,
que no te será dado exterminar
aun si ordenases manar fuego
a tu garganta.
CAMINO
El camino entró por la ventana
como rama que avienta la tormenta.
Llovía
agudos nombres caían gravemente
desde arriba entonados
llamados a rodar por las aceras.
Las casas se volvieron caminos
o fueron atravesadas por ellos.
La lucidez se apoderó de las casas
Los habitantes buscaron las terrazas
ascendieron y alzaron sus frentes con fervor
hacia el rayo que reveló el camino
por un instante.
REUNIÓN
Somos luz cuando nos juntamos
en estos y otros tiempos,
en secreto y sin mucho decir
entendemos el camino del cimarrón
y cantamos gozosos,
danzamos: preámbulo de guerra
es nuestro carnaval traemos
música bajo las ruanas.
Somos ágape:
pequeño círculo de amantes.
Desde la caverna nos llama el fuego;
salvaje, entra nuestra antorcha.
Somos llama,
anticipo del sol,
aún oculto en esta noche fría;
lodazal donde vemos crecer la luz
cuando nos juntamos.
HABLA EL VOLCÁN
Miles de preguntas arden
bajo tierra,
preparan la erupción.
Ya bullen, ya se sacuden;
de combate provocadas,
pronto hallan los cráteres,
están por venir afuera.
Manos son y en las montañas se alzan,
manos de magma toman las estancias.
No queda en pie trono
ni posesión ni usura algunos.
Suenan las preguntas,
chasquidos en los tímpanos oficiales.
Se recuerdan los nombres hostigados,
los desmembrados insepultos,
ocultos bajo lodo impune.
Se avivan los nombres en las voces;
pueden derruirse los muros de las prisiones,
pueden tomarse los tronos,
se diluyen las fronteras,
si se invocan esos nombres.
Ningún arma, ninguna injuria, nada,
habrá de replicar esos nombres calcinantes.
NO ES UNA MUJER ESTA CRIATURA
Para
Sonia Africano
Un árbol en mitad del pueblo
florece en temporada de sombra
¿qué extraordinario ardor, qué vigencia de centro
lo sostiene en fortalezas y alturas?
Una sola de sus ramas alienta al pueblo oscurecido
Una rama furiosa y roja
atizada de semillas
Amanece, implacablemente
Un árbol rojo
florece en silencio
en mitad del pueblo
PASO DEL JAGUAR SOBRE EL BLUES
Lo que llevo es mar;
salado y azul es lo que llevo.
Lo golpeo y suena un abismo;
tambor insondable es lo que llevo.
Lo que llevo va conmigo,
de un lado a otro;
se queda aunque yo cambie.
Llanura sin pozo,
canción de arena y sed.
A flor, la traición.
Acampan trampas en lo que llevo.
Sobre la piel del animal,
frente al fuego llego y
esta gota de sal
esta lágrima azul,
Georg Trakl en el ocaso
Un rostro púrpura se ciñe al rostro de la noche
El espíritu oscuro de los bosques, las sombras /venenosas,
el grito moribundo de los guerreros otoñales,
cubren de opio el azulado cuerpo del espino.
Aletean los murciélagos al rededor del joven que /sueña.
Se escucha un lamento crepuscular.
El niño Elis le besa la frente sangrante
y la hermana juega con alcoholes mortíferos,
deambulando entre los catres del centro /hospitalario.
Qué luna mas amarga. Cuánto silencio existe
en el canto último del mirlo.
Tierra negra amasa una música nocturna
y se extingue un corazón huérfano de flores /amarillas.
La tumba guarda a los ángeles caídos;
un venado azul corre en deliro a la primavera.
Camila Charry Noriega nació en Bogotá, Colombia. Es
Profesional en Estudios Literarios y trabaja como profesora de Literatura.
Tiene publicados los libros de poesía: Detrás de la bruma (2012), editado por
la Fundación Común Presencia, Colección Los conjurados; El día de hoy (2013), editado por Garcín Editores y Otros ojos, edición de El ángel editor (2014). Sus poemas y
reseñas han aparecido en diversas revistas y magazines del país y el exterior,
siendo algunos de sus poemas traducidos al inglés y al francés. Hace parte de
importantes antologías de poesía y ha participado en festivales y recitales de
poesía en su país y fuera del mismo.
Poemas del libro El día de hoy Garcín Ediciones, Colombia.
1.
Era por estar vivos
que nos desnudábamos
y reconocíamos
la furia en la espesura de la noche
y era
por este apego a la carne
que día tras día
las manos quemadas por tanto sueño
arrancaban de las espinas
la luz roja de la tarde
4.
A la noche dejo mis ojos
como dos erizos boca abajo.
Adentro,
el agua que llenó mi cuerpo
es sólo otra palabra
por la que resbalo
ribera abajo
sin deseo ya de tierra
de piel.
Sin deseo.
7.
Cuando al fin
los perros se callen y tras la puerta
el eco de la noche
repita mi nombre,
repita mi nombre
hasta el amanecer
me habré reconciliado
con cada una de las apariciones
que la memoria trae impasible.
9.
No es que siempre sea la tristeza
es que el mundo, sus intentos,
se descomponen
cada mañana
cuando al fin creemos
haber ganado la otra orilla.
…mas yo creo en soles, nieves, árboles,
en la mariposa blanca sobre una rosa roja,
en la hierba que ondula y en el día que muere…
Jorge Gaitán Durán
18.
Aunque nadie me
explica
de dónde viene el viento,
de dónde el agua inoportuna
de la tormenta que acabó mi pueblo,
yo sigo creyendo
en la mirada simple de todo lo que existe
y sufre y habla
aunque tenga una extraña voz.
Del libro Detrás de la bruma. Edición Común Presencia.
Colección Los conjurados.
El poeta Andrés Eduardo Barbosa Vivas nació en Bogotá en 1987. Licenciado en Ciencias Sociales con énfasis en Humanidades por la Universidad Pedagógica Nacional. Autor de los libros de poesía Desdóblate silencio (2008), La desmesura (2009) y Rutas de mujeres y cáñamo (2010). Al momento de su fallecimiento dejó su
cuarto libro listo para ser publicado, La Ciudad de Vino, y una extensa obra
poética inédita. En el 2013 se edita otro de sus libros bajo el nombre de Alucinaciones
y Collages poéticos (Caza de libros) y se espera que otros dos poemarios de su autoría sean publicados en algunos años. Poemas suyos aparecen en publicaciones como el compilado "Escuela – Ciudad – Escuela. Una visita de la poesía" (2008) y la antología "Panorama virtual de la nueva poesía colombiana" (2009), realizados por la Corporación de las Artes y las Letras Ulrika. Barbosa Vivas participó como poeta invitado en los Juegos Florales de Manizales y en el Festival Internacional de Poesía de Bogotá, entre otros. En el año 2009 asistió al recital En busca de las artes jóvenes latinoamericanas, organizado por la Red Nacional de Estudiantes de Literatura –REDNEL– y realizó la Gira La Desmesura, junto al colectivo “A La Calle” con quien estuvo promoviendo su obra literaria en lugares no convencionales de Bogotá. En marzo del año 2010, gana el Certamen Literario Alicia Moreau de Justo, organizado por el Partido Socialista de Coronel Rosales, en Argentina.
Andrés murió en un accidente de tránsito el 6 de Agosto de 2010 en el kilómetro 7 de la vía que de Bogotá conduce al vecino municipio de La Calera. En su memoria se crea la Fundación Andrés Barbosa Vivas, con el propósito de editar y continuar promoviendo su extensa obra.
Selección de poemas del libro Desdóblate Silencio
ENVÍO
Mujer en toda la extensión de la palabra:
te habla quien un día se hermanó con el silencio.
Entre bambúes va en la noche...
se desposa con el viento y su perfume queda en el aire,
se desposa con su ascendencia y la nostalgia queda en su
vestido
verde como las anunciaciones de su rostro,
el adonis bardo
para quien, sin saberlo, resguardas esta noche tu liguero.
Seguirá lento las huellas de tu fragancia;
acariciará, con una rosa, tu cuerpo de bruces sobre el
lecho.
Quien así te habla, te recrea en la promesa de tu figura
y viene dispuesto por la persistencia de su empresa;
en cada uno de sus músculos ha colocado tu silueta, para que muevan
/el mundo
y cuando la luz se lo anuncie, haya vivido a tu lado toda su
vida,
estarás en la memoria de cada rincón de su cuerpo
en umbelas sentimentales... Vivirás lejos.
Sus ojos lo llevan lentamente por bambúes y rostros.
Su centro está en suspensión.
OBRA
Si algún lugar ocupas, es la ausencia
si algún lenguaje hablas, es el silencio,
en el espejo te veo, trazo tu silueta, la reconozco
casi tocas mis ansias.
Vida mía
tus pies pisan trozos calcáreos en que se inscriben leyendas
hendiduras de cuerpos que estuvieron.
Rozo tus dedos
te complaces con mostrármelos tan llenos de refulgencias
aunque me detenga y advierta el negro de mi sombrilla
como un presagio.
No ves que el mundo se está derrumbando
y hasta empiezan a deslizarse tus pendientes.
Desdóblate, silencio
porque a veces siento que hasta las palabras me inasisten
y empiezan a deslizarse por tu cuerpo
bella,
única,
mía...
Si algún lugar ocupas es aquel, junto a la ventana
donde nadie ve mi fantasma
cruzar doliente polo a polo de la Tierra.
En la radio suenan sermones y campanas.
Desdóblate, sonido, donde descansa en paz la sonrisa
y las colillas de cigarro se amontonan.
No las ves, pero están donde estuvieron
escuchando, sintiendo, aferrándose
en el lugar que las pisadas dejan sobre el césped
y muere el réquiem en la radio.
DE OBSIDIANA Vengo de la tierra mordida por los perros,
de las conspiraciones y los oprobios,
del frío plomizo sobre toda la existencia
de la selva sabia y guerrera
al caos similar de las calles.
Vengo de las luchas intestinas,
no el feto desechado de la guerra,
el enfermizo impulso muscular por acrecentarse
y cómo a ésta alma de acero le hablan las cosas
/elementales
le cuentan sus secretos
unas desarrollaron espinas ante la barbarie;
otras, bellos colores;
yo desarrollé mi silencio,
la capacidad mental,
la explosividad incesante que imprimo en cada
/uno de mis actos.
Soy de un material antiguo, probado por los sabios
vengo del fondo de la Tierra, me forjó la tristeza
soy la santificación del dolor
mantente con migo hasta el final y te daré un
/secreto
sólo a los mas altos los revelo
mi alma es verde y doy visos negros.
QUERENCIA
¿Quién susurra tras las paredes?
¿en qué garganta se atropellan los suspiros
en algún lugar de la sala?
¿qué mejilla dibuja una lágrima
con color de alma cuando llega la tristeza,
azules escamas cuando se instala la nostalgia
serpenteando en el ron que se derrama en las paredes?,
¿quién bebe su suavidad cálida?
La beben los gritos que en la noche
llaman con clamores las almas solitarias,
los ganchos sin ropa la beben
y reconocen su levedad en las noches embriagadas.
¿Quién añora tras las paredes,
tras el libro abierto que recibe sus lágrimas
como el suelo la hojarasca del árbol que languidece con los
roces del tiempo?
¿quién tiene miedo de llevar su dolor hasta mañana
como el lío más pesado trasegando por el sueño
con la espalda corva y los zapatos que apenas arrastra?
Quien tiene miedo de la vida solitaria
y procura los saludos que ama
que ama la música que crece y estride en diferentes flancos
las fragancias del incienso y la marihuana
las conversaciones a medios oídos
los desnudos, tras la ventana
la tos que comparte cuando enferma, cual sueños que contagia
las tristezas, las alegrías
los cuerpos cuando se hablan;
a todos vosotros ama quien lloraba
y anhela compartir con vosotros el momento
en que a su lecho llegue la parca.
Selección de poemas del libro La Desmesura
OH. FELACIÓN
Es morena y delgada
como una reina del Antiguo Egipto.
Su cuerpo
recubría una faldita;
se ha quedado con sus botas largas
de tacón puntudo
y medias de hilo negras,
una blusa negra y sus senos
tan pronunciados.
Lleva el cabello recogido
con un caimán;
tiene rostro oriental,
una joya en el labio superior y otra en la lengua
y ahí yo.
Es tan fuerte
tan fogosa
consigue cuanto quiere
dentelladas y su cabello
su rostro nítido
sus labios tiernos.
Dientes. Roces con la lengua
y su joya.
Un águila de hielo
mira hacia el cielo
cerrando los ojos
nombres
los gemidos salen de la violencia.
¡Tanta fuerza!
¡el sudor
me llega hasta las piernas!
¡y los temblores!
¡y el aroma de nuestros cuerpos
que llena la pieza!
POEMA
Vengo del largo encierro de los años
me taparon la boca
y murieron las palabras.
Nacieron flores en el silencio
y tras barrotes
se metamorfosearon los músculos de mi espalda.
Salí volando
cuando nadie lo esperaba.
Mi pluma diamantina
alcanzó la estrella que hoy te entrego.
Escucha de mis mujeres
las palabras más elevadas
con las pupilas dilatadas
como manzanas en el lecho.
Toma esta copa
ponte también sombrero y botas
mientras me arreglo el bigote
dame ocho balas
mataré la deshonra.
Afuera, la noche
extiende un velo sobre los edificios
como los párpados sobre los sueños en sigilo.
Ahora estás conmigo
esperando contra el muro
toma este ramillete del jardín prohibido
que es el cielo de los adictos.
Este poema
que bebía de noche y fumaba de día
hoy bebe de día
y fuma
y fuma
olvida que es día
no sabe qué es noche.
Este poema con ala ancha
dice Revolución
con su bocanada
su redonda bocanada
volando en el cielo espeso.
Andrés Eduardo Barbosa Vivas (Bogotá, 1987-2010) Fotografía de