2/16/2014

Mirta Esteves




HOY VOY A MORIR

El alba crece tras la colina azul
el sol es la memoria de la noche .
Hoy es el último amanecer que miro
tras los vidrios delatores de sueños.


Hoy elijo morir,no con testigos,
a solas, en el cuarto de paredes gastadas
sin otra compañía que un recuerdo gastado
que lastima en silencio, sangra en la madrugada
No habrá verdugo ni plañir de voces
no escucharé llantos ni plegarias
Estaré sola, yacente, perfumada y apóstata.
El miedo sacará su esencia desde el centro
de la vida que aún no he detenido .
Hoy, elijo morir sin compañía.
Cuando amanezca seré libre-




OTOÑO EN LOS ANDENES
Otoño en los andenes de la estación  de trenes.
Viajeros que transitan la espesura de los cuerpos 
/sin nombre
Ocre de las veredas, un reloj que aún no ha dado 
/las doces.
Aguardo entre murmullos de mil voces ajenas.
Sangran las horas en la impaciencia de la espera
que lastima las venas sin remedio.

Tal vez no habrá  regreso, ni miradas ni abrigo
ni una mano en el hombro  ni una sonrisa tibia.
No habrá una despedida ni lágrimas ni abrazo.
Solo habrá una llovizna que mojará la tarde
mientras los trenes corren por el andén  sin soles
una tarde de otoño, para siempre.




OBSTINADA ESENCIA
La obstinada esencia del cemento,
gris en su impertérrito contorno
me dice que la rígida figura
no es más que eso una figura
Que por más que mi lengua dinamite
colosales palabras en domingo,
jamás su oído pétreo escuchara
los ecos del rezo o del amén.
Entonces sé que el mármol y el cemento son 
/piedra.
Que entre muros no está lo que yo ansío
y así me alejo desolada,
a buscar en el bosque rumoroso de voces
la salvación eterna del pecado




SE FUE

Se fue ,caminó despacio hacia el umbral
atravesó la puerta del olvido y se perdió
en las sombras inquietas de la memoria.
Se fue y las luciérnagas dejaron de volar
en el vientre de la noche  indiferente
Se marchó despacio por el sendero del jardín

hacia la última estrella del pasado
y mi piel se erizó de frio intenso
mi pecho se agitó al compás del llanto
pero sonreí y pensé que tal vez
encontrará cerrada la última cancel del pasado y
y al borde del camino el abismo detendría  sus 
/pasos

Creí que apenas pudiera volver
la aurora lo guiaría para siempre
al regazo tibio de la espera,
pero se fue y las horas pasaron lentas
hasta nacer en años amargos
que nunca vieron su amor regresar por el jardín.

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